domingo, 11 de octubre de 2015

Inocencia, complejidad y santidad

Hace algunos años, oficié en una boda. Como sacerdote oficiante, fui invitado a la recepción y al baile que siguió al servicio de la iglesia. No conociendo bien a la familia y teniendo otros servicios de iglesia la siguiente mañana, me marché nada más acabar el banquete y los brindis, exactamente cuando el baile estaba para empezar.



from Ciudad Redonda http://ift.tt/1L6HNYI
via IFTTT

No hay comentarios:

Publicar un comentario