viernes, 18 de marzo de 2016

V Viernes de Cuaresma. Viernes de Dolores

“Pues la oración se presenta ante Dios como venerable intermediaria, ensancha el alma y tranquiliza su afectividad. Y me estoy refiriendo a la oración de verdad, no a las simples palabras. La oración es un deseo de Dios, una inefable piedad, no otorgada por los hombres, sino concedida por la gracia divina, de la que también dice el Apóstol: Nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables” (San Juan Crisóstomo).



from Ciudad Redonda http://ift.tt/1R59MuM
via IFTTT

No hay comentarios:

Publicar un comentario