viernes, 9 de enero de 2015

El Evangelio del Día

sábado 10 Enero 2015 Sábado de tiempo de Navidad después de la Epifanía del SeñorSan Agatón Palermo, Beata María Dolores Rodríguez Sopeña Leer el comentario del Evangelio por Ruperto de Deutz : “El Espíritu del Señor está sobre mí” Epístola I de San Juan 4,19-21.5,1-4. Hijos míos: Nosotros amamos porque Dios nos amó primero. El que dice: "Amo a Dios", y no ama a su hermano, es un mentiroso. ¿Cómo puede amar a Dios, a quien no ve, el que no ama a su hermano, a quien ve? Este es el mandamiento que hemos recibido de él: el que ama a Dios debe amar también a su hermano. El que cree que Jesús es el Cristo ha nacido de Dios; y el que ama al Padre ama también al que ha nacido de él, La señal de que amamos a los hijos de Dios es que amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos. El amor a Dios consiste en cumplir sus mandamientos, y sus mandamientos no son una carga, porque el que ha nacido de Dios, vence al mundo. Y la victoria que triunfa sobre el mundo es nuestra fe. Salmo 72(71),1-2.14.15acd.17. Concede, Señor, tu justicia al rey y tu rectitud al descendiente de reyes,para que gobierne a tu pueblo con justicia y a tus pobres con rectitud.Los rescatará de la opresión y la violencia, y la sangre de ellos será preciosa ante sus ojos.Por eso, que viva largamenteque oren por él sin cesary lo bendigan todo el día.Que perdure su nombre para siempre y su linaje permanezca como el sol; que él sea la bendición de todos los pueblos y todas las naciones lo proclamen feliz. Lucas 4,14-22a. Jesús volvió a Galilea con el poder el Espíritu y su fama se extendió en toda la región. Enseñaba en las sinagogas y todos lo alababan. Jesús fue a Nazaret, donde se había criado; el sábado entró como de costumbre en la sinagoga y se levantó para hacer la lectura. Le presentaron el libro del profeta Isaías y, abriéndolo, encontró el pasaje donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado por la unción. El me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor. Jesús cerró el Libro, lo devolvió al ayudante y se sentó. Todos en la sinagoga tenían los ojos fijos en él. Entonces comenzó a decirles: "Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír". Todos daban testimonio a favor de él y estaban llenos de admiración por las palabras de gracia que salían de su boca. Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios. Leer el comentario del Evangelio por : Ruperto de Deutz (c. 1075-1130), monje benedictino De la Santa Trinidad, 42 “El Espíritu del Señor está sobre mí” “Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír: ‘El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido’” (Is 61,1). Es como si Cristo dijera: Porque el Señor me ha ungido, he dicho sí, verdaderamente digo y lo sigo diciendo todavía: El Espíritu del Señor está sobre mí. ¿Dónde, en qué momento, pues, el Señor me ha ungido? Me ungió cuando fui concebido, o mejor dicho, me ungió a fin de que fuera concebido en el seno de mi madre. Porque no es de la simiente de un hombre que una mujer me concibió, sino que una virgen me concibió por la unción del Espíritu Santo. Es entonces que el Señor me selló con la unción real; me consagró rey por la unción y, en el mismo momento, me consagró sacerdote. Una segunda vez, en el Jordán, el Señor me consagró por este mismo Espíritu… Y ¿por qué el Espíritu del Señor está sobre mí?... “Me ha enviado para dar la Buena Noticia a los pobres, curar los corazones desgarrados” (Is 61,1). No me ha enviado para los orgullosos y los “sanos”, sino como “un médico para los enfermos” y los corazones destrozados. No me ha enviado “para los justos” sino “para los pecadores” (Mc 2,17). Ha hecho de mí “un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos (Is 53,3), un hombre manso y humilde de corazón” (Mt 11,29). “Me ha enviado a proclamar la amnistía a los cautivos y a los prisioneros, la libertad”… ¿A qué prisioneros, o mejor, a qué prisión he de anunciar la libertad? Después que “por un hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado la muerte” (Rm 5,12) todos los hombres son prisioneros del pecado, todos los hombres son cautivos de la muerte… “He sido enviado a consolar a todos los afligidos de Sión, todos los que sufren por haber sido, a causa de sus pecados, destetados y separados de su madre, la Sión de arriba (Ga 4,26)… Sí, yo los consolaré dándoles “una diadema de gloria en lugar de las cenizas” de la penitencia, “aceite de júbilo” es decir, la consolación del Espíritu Santo “en lugar del dolor” de verse huérfanos y exiliados, y “un vestido de fiesta”, es decir, “en lugar de la desesperación”, la gloria de la resurrección (Is 61,3).



from Gmail

via IFTTT

Cristo, bautizado en el Jordán

La Palabra de Señor de este domingo nos lleva a fijarnos en textos que presentan a Jesús como el Ungido por el Espíritu, en cumplimiento de las profecías: “Mirad a mi siervo, a quien sostengo; mi elegido, a quien prefiero”. “Sobre él he puesto mi espíritu, para que traiga el derecho a las naciones” (Is 42, 1).






from Ciudad Redonda http://ift.tt/1DtXszi

via IFTTT

Quien ama a Dios es libre, dijo el Papa en su homilía

Comentario al Evangelio del domingo, 11 de enero de 2015 (Solemnidad del Bautismo del Señor)

El Bautismo de Jesús, que aparece en los cuatro evangelistas, supone un corte radical, en él se nos muestra el principio de su vida pública. Juan, bautizaba con agua, predicaba que es necesario convertirse, cambiar; Jesús se pone en la cola de los que van a ser bautizados como un pecador más...






from Ciudad Redonda http://ift.tt/1I0MrW0

via IFTTT

jueves, 8 de enero de 2015

El Evangelio del Día

viernes 09 Enero 2015 Viernes de tiempo de Navidad después de la Epifanía del SeñorSan Adrián de Canterbury, Beata María Teresa Le Clerc, Beata María Teresa de Jesús Leer el comentario del Evangelio por Cardenal José Ratzinger [Benedicto XVI: “Viendo el trabajo con que remaban…, a eso de la cuarta vela de la noche, va hacia ellos” Epístola I de San Juan 4,11-18. Queridos míos, si Dios nos amó tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros. Nadie ha visto nunca a Dios: si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y el amor de Dios ha llegado a su plenitud en nosotros. La señal de que permanecemos en él y él permanece en nosotros, es que nos ha comunicado su Espíritu. Y nosotros hemos visto y atestiguamos que el Padre envió al Hijo como Salvador del mundo. El que confiesa que Jesús es el Hijo de Dios, permanece en Dios, y Dios permanece en él. Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él. Dios es amor, y el que permanece en el amor permanece en Dios, y Dios permanece en él. La señal de que el amor ha llegado a su plenitud en nosotros, está en que tenemos plena confianza ante el día del Juicio, porque ya en este mundo somos semejantes a él. En el amor no hay lugar para el temor: al contrario, el amor perfecto elimina el temor, porque el temor supone un castigo, y el que teme no ha llegado a la plenitud del amor. Salmo 72(71),1-2.10-11.12-13. Concede, Señor, tu justicia al rey y tu rectitud al descendiente de reyes,para que gobierne a tu pueblo con justicia y a tus pobres con rectitud.Que los reyes de Tarsis y de las costas lejanas le paguen tributo. Que los reyes de Arabia y de Sebá le traigan regalos;que todos los reyes le rindan homenaje y lo sirvan todas las naciones.Porque él librará al pobre que suplica y al humilde que está desamparado.Tendrá compasión del débil y del pobre, y salvará la vida de los indigentes. Marcos 6,45-52. Después que los cinco mil hombres se saciaron, en seguida, Jesús obligó a sus discípulos a que subieran a la barca y lo precedieran en la otra orilla, hacia Betsaida, mientras él despedía a la multitud. Una vez que los despidió, se retiró a la montaña para orar. Al caer la tarde, la barca estaba en medio del mar y él permanecía solo en tierra. Al ver que remaban muy penosamente, porque tenían viento en contra, cerca de la madrugada fue hacia ellos caminando sobre el mar, e hizo como si pasara de largo. Ellos, al verlo caminar sobre el mar, pensaron que era un fantasma y se pusieron a gritar, porque todos lo habían visto y estaban sobresaltados. Pero él les habló enseguida y les dijo: "Tranquilícense, soy yo; no teman". Luego subió a la barca con ellos y el viento se calmó. Así llegaron al colmo de su estupor, porque no habían comprendido el milagro de los panes y su mente estaba enceguecida. Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios. Leer el comentario del Evangelio por : Cardenal José Ratzinger [Benedicto XVI, papa de 2005 a 2013] El Dios de Jesucristo “Viendo el trabajo con que remaban…, a eso de la cuarta vela de la noche, va hacia ellos” Los apóstoles atraviesan el lago. Jesús, está solo en tierra, mientras que ellos se agotan remando sin lograr avanzar, porque el viento le es contrario. Jesús ora y en su oración les ve esforzarse por adelantar. Va, pues, a su encuentro. Está claro que este texto está lleno de simbolismos eclesiológicos: los apóstoles en el mar y contra el viento, y el Señor junto al Padre. Pero lo que es determinante es que en su oración, cuando está “junto al Padre”, no está ausente, sino que, muy al contrario, es orando que les ve. Cuando Jesús está junto al Padre, está presente a su Iglesia. El problema de la venida final de Cristo aquí se profundiza y transforma de manera trinitaria: Jesús ve a la Iglesia en el Padre y, por el poder del Padre y por la fuerza de su diálogo con él, está presente, junto a ella. Es, precisamente, este diálogo con el Padre cuando “está en la montaña” lo que le hace presente, y a la inversa. La Iglesia, por así decir, es objeto de la conversación entre el Padre y el Hijo, pues ella misma esta anclada en la vida trinitaria.



from Gmail

via IFTTT

El amor, camino para conocer a Dios, Francisco en su homilía

Evangelio Seglar para el Domingo del Bautismo del Señor (11 de enero de 2015)

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.






from Ciudad Redonda http://ift.tt/1zWikZM

via IFTTT

miércoles, 7 de enero de 2015

martes, 6 de enero de 2015

El Evangelio del Día

miércoles 07 Enero 2015 Miércoles de tiempo de Navidad después de la Epifanía del SeñorSan Raimundo de Peñafort, Beata Lindalva Justo dE Oliveira Leer el comentario del Evangelio por San Efrén : «El pueblo que habita en las tinieblas ha visto una gran luz» Epístola I de San Juan 3,22-24.4,1-6. Hijos míos: Dios nos concederá todo cuanto le pidamos, porque cumplimos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada. Su mandamiento es este: que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos los unos a los otros como él nos ordenó. El que cumple sus mandamientos permanece en Dios, y Dios permanece en él; y sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado. Queridos míos, no crean a cualquiera que se considere inspirado: pongan a prueba su inspiración, para ver si procede de Dios, porque han aparecido en el mundo muchos falsos profetas. En esto reconocerán al que está inspirado por Dios: todo el que confiesa a Jesucristo manifestado en la carne, procede de Dios. Y todo el que niega a Jesús, no procede de Dios, sino que está inspirado por el Anticristo, por el que ustedes oyeron decir que vendría y ya está en el mundo. Hijos míos, ustedes son de Dios y han vencido a esos falsos profetas, porque aquel que está en ustedes es más grande que el que está en el mundo. Ellos son del mundo, por eso hablan el lenguaje del mundo y el mundo los escucha. Nosotros, en cambio, somos de Dios. El que conoce a Dios nos escucha, pero el que no es de Dios no nos escucha. Y en esto distinguiremos la verdadera de la falsa inspiración. Salmo 2,7-8.10-12a. Voy a proclamar el decreto del Señor: Él me ha dicho: “Tú eres mi hijo, Yo te he engendrado hoy.«Pídeme, y te daré las naciones como herencia, y como propiedad, los confines de la tierra."Por eso, reyes, sean prudentes; aprendan, gobernantes de la tierra.Sirvan al Señor con temor,temblando, ríndanle homenaje. Mateo 4,12-17.23-25. Cuando Jesús se enteró de que Juan había sido arrestado, se retiró a Galilea. Y, dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaún, a orillas del lago, en los confines de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo que había sido anunciado por el profeta Isaías: ¡Tierra de Zabulón, tierra de Neftalí, camino del mar, país de la Transjordania, Galilea de las naciones! El pueblo que se hallaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los que vivían en las oscuras regiones de la muerte, se levantó una luz. A partir de ese momento, Jesús comenzó a proclamar: "Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca". Jesús recorría toda la Galilea, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias de la gente. Su fama se extendió por toda la Siria, y le llevaban a todos los enfermos, afligidos por diversas enfermedades y sufrimientos: endemoniados, epilépticos y paralíticos, y él los curaba. Lo seguían grandes multitudes que llegaban de Galilea, de la Decápolis, de Jerusalén, de Judea y de la Transjordania. Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios. Leer el comentario del Evangelio por : San Efrén (c. 306-373), diácono en Siria, doctor de la Iglesia Himno I sobre la Resurrección «El pueblo que habita en las tinieblas ha visto una gran luz» Jesús, Señor nuestro, CristoSe nos ha manifestado desde el seno del PadreHa venido a sacarnos de las tinieblasY nos ha iluminado con su luz admirableHa amanecido el gran día para la humanidadEl poder de las tinieblas ha sido vencidoDe su luz nos ha nacido una luzQue ilumina nuestros ojos entenebrecidosHa hecho brillar la gloria en el mundoHa iluminado los abismos oscurosLa muerte ha sido aniquilada, las tinieblas ya no existenLas puertas del infierno han sido abatidasEl ha iluminado a toda criaturaTinieblas desde los tiempos antiguosHa realizado la salvación y nos ha dado la vida;Volverá en gloria e iluminará los ojos de los que le esperanNuestro Rey viene en su esplendorSalgamos a su encuentro con las lámparas encendidasAlegrémonos en él como el se regocija con nosotrosY nos alegra con su gloriosa luzHermanos míos, levantaos, preparaosA dar gracias a nuestro Rey y SalvadorQue vendrá en su gloria y nos alegraráCon su gozosa luz en el Reino



from Gmail

via IFTTT

"Siempre preguntarnos, ¿dónde está la estrella?", Papa en la Epifanía del Señor

lunes, 5 de enero de 2015

El Evangelio del Día

martes 06 Enero 2015 San Carlos de Sezze, Santa Rafaela María del Sagrado Corazón Leer el comentario del Evangelio por San Bernardo : «Cayendo de rodillas, se prosternaron delante de él» Isaías 60,1-6. ¡Levántate, resplandece, porque llega tu luz y la gloria del Señor brilla sobre ti! Porque las tinieblas cubren la tierra y una densa oscuridad, a las naciones, pero sobre ti brillará el Señor y su gloria aparecerá sobre ti. Las naciones caminarán a tu luz y los reyes, al esplendor de tu aurora. Mira a tu alrededor y observa: todos se han reunido y vienen hacia ti; tus hijos llegan desde lejos y tus hijas son llevadas en brazos. Al ver esto, estarás radiante, palpitará y se ensanchará tu corazón, porque se volcarán sobre ti los tesoros del mar y las riquezas de las naciones llegarán hasta ti. Te cubrirá una multitud de camellos, de dromedarios de Madián y de Efá. Todos ellos vendrán desde Sabá, trayendo oro e incienso, y pregonarán las alabanzas del Señor. Salmo 72(71),1-2.7-8.10-13. Concede, Señor, tu justicia al rey y tu rectitud al descendiente de reyes,para que gobierne a tu pueblo con justicia y a tus pobres con rectitud.Que en sus días florezca la justicia y abunde la paz, mientras dure la luna;que domine de un mar hasta el otro, y desde el Río hasta los confines de la tierra.Que los reyes de Tarsis y de las costas lejanas le paguen tributo. Que los reyes de Arabia y de Sebá le traigan regalos;que todos los reyes le rindan homenaje y lo sirvan todas las naciones.Porque él librará al pobre que suplica y al humilde que está desamparado.Tendrá compasión del débil y del pobre, y salvará la vida de los indigentes. San Pablo a los Efesios 3,2-3a.5-6. Hermanos: Seguramente habrán oído hablar de la gracia de Dios, que me ha sido dispensada en beneficio de ustedes. Fue por medio de una revelación como se me dio a conocer este misterio, tal como acabo de exponérselo en pocas palabras. que no fue manifestado a las generaciones pasadas, pero que ahora ha sido revelado por medio del Espíritu a sus santos apóstoles y profetas. Este misterio consiste en que también los paganos participan de una misma herencia, son miembros de un mismo Cuerpo y beneficiarios de la misma promesa en Cristo Jesús, por medio del Evangelio. Mateo 2,1-12. Cuando nació Jesús, en Belén de Judea, bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén y preguntaron: "¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo". Al enterarse, el rey Herodes quedó desconcertado y con él toda Jerusalén. Entonces reunió a todos los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo, para preguntarles en qué lugar debía nacer el Mesías. "En Belén de Judea, le respondieron, porque así está escrito por el Profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, ciertamente no eres la menor entre las principales ciudades de Judá, porque de ti surgirá un jefe que será el Pastor de mi pueblo, Israel". Herodes mandó llamar secretamente a los magos y después de averiguar con precisión la fecha en que había aparecido la estrella, los envió a Belén, diciéndoles: "Vayan e infórmense cuidadosamente acerca del niño, y cuando lo hayan encontrado, avísenme para que yo también vaya a rendirle homenaje". Después de oír al rey, ellos partieron. La estrella que habían visto en Oriente los precedía, hasta que se detuvo en el lugar donde estaba el niño. Cuando vieron la estrella se llenaron de alegría, y al entrar en la casa, encontraron al niño con María, su madre, y postrándose, le rindieron homenaje. Luego, abriendo sus cofres, le ofrecieron dones: oro, incienso y mirra. Y como recibieron en sueños la advertencia de no regresar al palacio de Herodes, volvieron a su tierra por otro camino. Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios. Leer el comentario del Evangelio por : San Bernardo (1091-1153), monje cisterciense y doctor de la Iglesia 1er sermón sobre la Epifanía «Cayendo de rodillas, se prosternaron delante de él» La intención de Dios no fue solamente la de bajar a la tierra, sino la de ser conocido en ella; no sólo nacer, sino darse a conocer. De hecho, es en vistas a este conocimiento que nosotros celebramos la Epifanía, este gran día de su manifestación. Hoy, en efecto, los magos vinieron de Oriente buscando al Sol de Justicia en su aurora (Ml 3,20), este Sol de quien leemos: «Aquí tenéis a un hombre que se llama Oriente» (Za 6,12). Hoy han adorado el hecho de haber dado a luz, de manera nueva, la Virgen, siguiendo la dirección que les había marcado una nueva estrella. ¿No encontramos aquí, hermanos un gran motivo de gozo, así como en esta palabra del apóstol Pablo: «Ha aparecido la Bondad de Dios y su Amor al hombre»? (Tt 3,4)... ¿Qué hacéis, magos, qué hacéis? ¿Adoráis a un niño de mama, en una choza vulgar, envuelto en mantillas miserables? ¿Acaso éste será Dios? Pero «el Señor está en su templo santo, el Señor tiene su trono en el cielo» (Sl 10,4), y ¿vosotros lo buscáis en un vulgar establo, recostado en el regazo de una madre? ¿Qué hacéis? ¿Por qué ofrecéis este oro? ¿Éste, será acaso, rey? Pero, ¿dónde está su cortejo real, dónde está su trono, dónde la multitud de sus cortesanos? ¿Un establo es un palacio, un pesebre un trono, María y José miembros de su corte? ¿Cómo es posible que hombres sabios se hayan vuelto locos hasta el punto de adorar a un niño pequeño, despreciable tanto por su edad como por la pobreza de los suyos? Sí, se han vuelto locos para llegar a ser sabios; el Espíritu Santo les ha enseñado por anticipado lo que más tarde proclamó el apóstol Pablo: «Destruiré la sabiduría de los sabios, frustraré la sagacidad de los sagaces... Como en la sabiduría de Dios el mundo no lo conoció por el camino de la sabiduría, quiso Dios valerse de la necedad de la predicación para salvar a los creyentes» (1C 1,21)...Se prosternaron, pues, ante este pobre niño, rindiéndole homenaje como a rey, adorándole como a Dios. El que por fuera les guió a través de una estrella, derramó su luz en el secreto de sus corazones.



from Gmail

via IFTTT

sábado, 3 de enero de 2015

El Evangelio del Día

domingo 04 Enero 2015 Segundo Domingo después de NavidadSanta Isabel Ana Seton, Beato Manuel Gonzalez Garcia Leer el comentario del Evangelio por Beato Guerrico de Igny : “Aquí tenéis la señal: un recién nacido… acostado en un pesebre” (Lc 2,12) Eclesiástico 24,1-2.8-12. La sabiduría hace el elogio de sí misma y se gloría en medio de su pueblo, abre la boca en la asamblea del Altísimo y se gloría delante de su Poder. «El Creador de todas las cosas me dio una orden, el que me creó me hizo instalar mi carpa. Él me dijo: "Levanta tu carpa en Jacob y fija tu herencia en Israel". El me creó antes de los siglos, desde el principio, y por todos los siglos no dejaré de existir. Ante Él, ejercí el ministerio en la Morada santa, y así me he establecido en Sión; Él me hizo reposar asimismo en la Ciudad predilecta, y en Jerusalén se ejerce mi autoridad. Yo eché raíces en un Pueblo glorioso, en la porción del Señor, en su herencia». Salmo 147,12-13.14-15.19-20. ¡Glorifica al Señor, Jerusalén, alaba a tu Dios, Sión!El reforzó los cerrojos de tus puertas y bendijo a tus hijos dentro de ti.El asegura la paz en tus fronteras y te sacia con lo mejor del trigo. Envía su mensaje a la tierra, su palabra corre velozmente.Revela su palabra a Jacob, sus preceptos y mandatos a Israel:a ningún otro pueblo trató así ni le dio a conocer sus mandamientos. San Pablo a los Efesios 1,3-6.15-18. Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Cristo con toda clase de bienes espirituales en el cielo, y nos ha elegido en él, antes de la creación del mundo, para que fuéramos santos e irreprochables en su presencia, por el amor. El nos predestinó a ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, que nos dio en su Hijo muy querido. Por eso, habiéndome enterado de la fe que ustedes tienen en el Señor Jesús y del amor que demuestran por todos los hermanos, doy gracias sin cesar por ustedes recordándolos siempre en mis oraciones Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, les conceda un espíritu de sabiduría y de revelación que les permita conocerlo verdaderamente. Que él ilumine sus corazones, para que ustedes puedan valorar la esperanza a la que han sido llamados, los tesoros de gloria que encierra su herencia entre los santos, Juan 1,1-18. Al principio existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. Al principio estaba junto a Dios. Todas las cosas fueron hechas por medio de la Palabra y sin ella no se hizo nada de todo lo que existe. En ella estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la percibieron. Apareció un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan. Vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. El no era la luz, sino el testigo de la luz. La Palabra era la luz verdadera que, al venir a este mundo, ilumina a todo hombre. Ella estaba en el mundo, y el mundo fue hecho por medio de ella, y el mundo no la conoció. Vino a los suyos, y los suyos no la recibieron. Pero a todos los que la recibieron, a los que creen en su Nombre, les dio el poder de llegar a ser hijos de Dios. Ellos no nacieron de la sangre, ni por obra de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino que fueron engendrados por Dios. Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros. Y nosotros hemos visto su gloria, la gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de él, al declarar: "Este es aquel del que yo dije: El que viene después de mí me ha precedido, porque existía antes que yo". De su plenitud, todos nosotros hemos participado y hemos recibido gracia sobre gracia: porque la Ley fue dada por medio de Moisés, pero la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo. Nadie ha visto jamás a Dios; el que lo ha revelado es el Hijo único, que está en el seno del Padre. Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios. Leer el comentario del Evangelio por : Beato Guerrico de Igny (c. 1080-1157), abad cisterciense 1er sermón para la Navidad “Aquí tenéis la señal: un recién nacido… acostado en un pesebre” (Lc 2,12) “Nos ha nacido un niño” (Is 9,5). Y el Dios de majestad, anonadándose a sí mismo (Flp 2,7) se hizo semejante a nosotros, no tan sólo tomando un cuerpo terrestre de mortal, sino todavía más, en la edad tierna y débil de los niños… ¡Oh santa y dulce infancia que restituyes al hombre la verdadera inocencia! Gracias a ti cualquier edad puede llegar a ser una dichosa infancia (Mt 18,3) y ser conforme al Niño-Dios, no por la pequeñez de sus miembros, sino por la humildad del corazón y la suavidad de sus costumbres… Para servirte de ejemplo, Dios ha querido, siendo al más grande de todos, hacerse el más humilde y pequeño de todos. Era poco para él estar por debajo de los ángeles tomando la condición de la naturaleza mortal; ha sido preciso hacerse más pequeño que los hombres tomando la edad y la debilidad de un niño. Que preste atención el hombre piadoso y humilde y se felicite de esta verdad. Que preste atención el hombre impío y orgulloso y sea confundido. Que vean al Dios infinito hecho niño, un pequeño a quien hay que adorar… En esta primera manifestación a los mortales, Dios ha preferido presentarse bajo los rasgos de un niño pequeño, aparecer más amable que temido. Así, puesto que viene a salvar y no a juzgar, muestra por el momento lo que puede suscitar amor, y deja para más tarde lo que podría inspirar el temor. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de su gracia (Hb 4,16), nosotros que no podemos ni tan sólo pensar sin temblar en el trono de su gloria. Aquí no hay nada terrible ni severo que temer. Por el contrario, todo es bondad y dulzura para inspirar confianza. Verdaderamente, nada hay más fácil de apaciguar que el corazón de este niño; a ti, el culpable, adelanta tus ofrendas de paz y de satisfacción y, el primero, te envía mensajeros de paz para alentarte a una reconciliación. Sólo necesitas querer lo que te envía, y quererlo verdadera y perfectamente. No sólo te concederá el perdón, sino que te colmará de su gracia. Más aún, apreciando que no es una ganancia despreciable el hecho de haber encontrado a la oveja perdida, celebrará por ello una fiesta con sus ángeles (Lc 15.7).



from Gmail

via IFTTT

viernes, 2 de enero de 2015

Evangelio Seglar para el Domingo II de Navidad (4 de enero de 2015)

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.






from Ciudad Redonda http://ift.tt/1yerIwk

via IFTTT